“Moral y política, nuevos requisitos”, titula La Croix, que considera que la acusación por intento de violación de Dominique Strauss-Kahn, ex-favorito a la candidatura socialista en los comicios presidenciales de 2012, lleva a preguntarse sobre la ética de la clase política. Este caso “plantea la cuestión de la búsqueda de la coherencia entre la vida privada y la pública”, apunta el diario católico. “De ahora en adelante, quienes sueñen con ocupar puestos de gran responsabilidad tendrán complicado aspirar a ello sin demostrar una gran modestia y cierto sentido de equilibrio tanto en sus proyectos como en sus acciones”. “El fenómeno no es propio de Francia – prosigue el rotativo – . El populismo ciega a quienes llegan al poder en toda Europa, pero también en otros sitios, alimentándose en parte de la pérdida de confianza en la conducta diaria de todas las élites. Y la virtud, palabra pasada de moda, podría convertirse en el nuevo imperativo.”
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.