"Los comunistas quieren gobernar y para ello prometen disculparse", anuncia en su portada Hospodářské Noviny. Veinte años después de la caída del Telón de Acero, los comunistas checos tienen previsto disculparse por los crímenes cometidos durante los cuarenta años de su pasado totalitario. Pero Vojtěch Filip, jefe del Partido Comunista de Bohemia y Moravia no oculta su voluntad de obtener a cambio influencia política en el país, en el caso de que los socialdemócratas ganen las elecciones legislativas del próximo octubre. "Nos interesa colaborar con la izquierda y para ello estamos dispuestos a realizar un buen gesto".
Hospodářské Noviny recuerda que lo único que desea Filip es repetir las disculpas ya expuestas por el antiguo PC de Checoslovaquia en 1989 y que "los comunistas consideran las represiones cometidas por el régimen como una necesidad de la época". Por lo tanto no se trata de disculpas reales, sino de un "chanchullo político para lograr un ápice de poder", estima el diario económico, que opina no obstante que los comunistas podrían conseguir su objetivo.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.