Según el diario rumano Evenimentul Zilei, la organización de la quinta concentración de las Juventudes Húngaras de Transilvania (TMA), que tendrá lugar del 5 al 9 de agosto en Gheorghieni, está creando las primeras tensiones. Además de los 10.000 jóvenes magiares procedentes de toda Europa, se espera también la presencia, como invitado de honor, de Vona Gabor, presidente del partido húngaro de extrema derecha (Jobbik).
“¿Extremismo húngaro a costa del Estado rumano?”, se pregunta el diario, que observa que la concentración ha sido financiada con fondos públicos. “De eso nada”, replica el presidente del TMA: “¡Hemos invitado al Jobbik para que nos instruya sobre cómo lograr que un partido pase del uno al 15% de los votos, resultado obtenido por este partido en las últimas elecciones europeas!”
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.