"Afrontémoslo: la crisis financiera no tiene un ápice de sex appeal. Y sin referencias sexuales nada se vende rápido", escribe el diario Polska. Entonces, ¿qué es realmente lo más sexy? El éxito, el cambio y el crecimiento, por supuesto. "No es de extrañar que la humanidad, enredada en la cada vez más global y omnipresente red de información, permanezca en un estado mental de excitación cuyo objeto universal de deseo es el consumo desenfrenado", resalta el periódico. Por ello, una recesión a largo plazo, simbolizada en los libros de texto de economía con la letra " L", es "el peor enemigo posible". Actualmente, afirma Polska, "nadie tiene tiempo de sufrir una larga enfermedad con una recuperación paulatina". Lo que importa es el éxito, el tiempo y el dinero. Por ello, los gobiernos intentan superar la crisis inyectando grandes sumas de dinero al sistema financiero. "No es necesariamente el mejor modo de hacerlo, pero sin duda es el más rápido", concluye el diario de Varsovia.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.