“Cómo queremos a Juan Pablo II” se lee en titular del Polska The Times que encabeza el artículo sobre la ceremonia de beatificación del último Papa el próximo 1 de mayo, que se prevé atraiga únicamente a unos 80.000 visitantes desde Polonia. En comparación con los cerca de 1,5 millones de polacos que asistieron al funeral de Juan Pablo II en 2005, la Iglesia polaca debe interpretar este reducido número de peregrinos como una señal de alarma, señala el Polska. “Se dice que Juan Pablo II nos condujo hacia el mundo libre, pero para la generación de los veintitantos esto no significa mucho hoy en día”, explica el diario de Varsovia. Según el padre Andrzej Szostek, los medios de comunicación han contribuido a que tanto la figura de Juan Pablo II como sus enseñanzas sean percibidas de manera superficial. La víspera de la beatificación de Juan Pablo II, L'Espresso publica una edición especial sobre "los secretos del Vaticano", revela el contenido de algunos de los cables diplomáticos estadounidenses sobre la Santa Sede obtenidos por WikiLeaks. Según estos documentos, Washington se sorprendió por la elección de Joseph Ratzinger como sucesor de Wojtyla y existió una cierta preocupación por la etapa nazi de su juventud, pero resultó un alivio que se pusiese fin a la "mafia polaca" que rodeaba a Juan Pablo II. El semanario romano se centra también en los inconvenientes del futuro santo, a quien se achaca "un gran oscurantismo".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.