“Municipios se niegan a devolver decenas de hectáreas a los polacos”, informa Lidové noviny. Según explica el diario de Praga, en 1958 se delimitó erróneamente la frontera entre Checoslovaquia y Polonia. En la actualidad, a modo de compensación para Polonia, que no acepta una reparación económica, el ejecutivo checo ha decidido restituirle una parte del territorio del Estado al norte de Bohemia y de Moravia: 368 hectáreas en total, lo que ha suscitado las violentas críticas de los ayuntamientos afectados, que temen que la reducción de la superficie de sus municipios se traduzca en una disminución de las subvenciones. Inspirándose en la campaña de protesta contra la instalación en la República Checa del radar del escudo antimisiles estadounidense, los ayuntamientos quieren granjearse la simpatía de la opinión pública y, “si fuera necesario, convocar un referéndum”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.