El Parlamento europeo acaba de dar “el primer paso hacia un ‘presidente europeo elegido directamente’”, asegura el Daily Telegraph. El pasado 19 de abril, según recoge el diario británico, una comisión parlamentaria aprobó una proposición del eurodiputado liberal-demócrata británico Andrew Duff que prevé crear una circunscripción europea en la que los ciudadanos de la UE puedan elegir 25 nuevos diputados de listas transnacionales. Estos se sumarían a los actuales 751 diputados de los Estados miembros. El EUobserver calcula que estas listas transnacionales podrían “reforzar la legitimidad” del Parlamento europeo. Andrew Duff asegura que su proyecto “forzará a los partidos políticos europeos a convertirse en verdaderas organizaciones para llevar a cabo campañas, al confrontar ideologías y políticos”.
“La idea es buena, aunque todavía quede un largo camino por recorrer”, escribe Yves Desmet en el diario De Morgen. El articulista destaca que “Europa se transforma cada vez más en un proyecto económico-monetario cuya mayor ambición es la racionalización de los presupuesto nacionales. Para el resto, apenas existe un proyecto político o moral”. Advierte que el populismo nacionalista está emergiendo en numerosos Estados miembros y se basa “casi exclusivamente en el miedo hacia los otros y el egoísmo”. “Una circunscripción europea no es la panacea de la lucha contra esto, pero al menos ofrece a los políticos la oportunidad de encontrar los votantes a gran escala para desarrollar un proyecto europeo en el que los votantes todavía crean. Simplemente resulta una manera de que los políticos logren encontrar ese espacio político para transmitir su mensaje de que la globalización y la internacionalización no son únicamente una amenaza sino, sobre todo, una oportunidad”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.