“El colapso de Bielorrusia”, titula Gazeta Wyborcza. El país de Europa del Este está a punto de sufrir una crisis económica, revela el diario de Varsovia, tras haber sido privado de los fondos extranjeros después de la violenta ofensiva del presidente, Alexander Lukashenko, contra la oposición durante las elecciones de 2010, la cual se ha ido intensificando desde el atentado que tuvo lugar en el metro el día 11 de abril en Minsk.“Los bielorrusos están comprando divisas extranjeras, azúcar, harina y trigo”, por un “pánico en el mercado” fomentado por los rumores de una inminente devaluación de la moneda nacional. Ante esto, la capacidad de maniobra de Lukashenko es muy limitada, señala Gazeta, porque tanto Occidente como Rusia “lo tienen arrinconado y le han impuesto unas condiciones muy duras”. A cambio de ayuda financiera, se dice que Moscú desea participaciones en las “empresas más atractivas de Bielorrusia”, incluidos gasoductos, fábricas de coches y fertilizantes. A pesar de eso, Rusia es la última esperanza para el régimen de Minsk. Sin embargo, según el anterior ministro de Economía ruso, Yevgeny Yasin, “Moscú sólo ayudará a Lukashenko hasta que encuentre a alguien que le sustituya”.
Bielorrusia
Minsk se aferra a un clavo ardiendo
19 abril 2011
Presseurop
Gazeta Wyborcza Gazeta Wyborcza, 19 abril 2011
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.