"Sigamos siendo humanos" titula el diario Il Manifesto, retomando la frase que el activista pro-palestino italiano Vittorio Arrigoni empleaba para firmar sus blogs. El pasado 14 de abril, un grupo de radicales salafistas –islamistas en liza con Hamas- secuestraron en la franja de Gaza a Arrigoni, de 36 años. Su cuerpo fue encontrado ahorcado en una casa de la ciudad de Gaza. El grupo había amenazado con ejecutar al activista si Hamas no liberaba a su líder, actualmente en prisión. Un vídeo que se colgó en YouTube mostraba a Arrigoni visiblemente golpeado y con una cinta negra cubriéndole los ojos. El diario comunista, con el que el propio Arrigoni colaboraba, recuerda que él fue el único italiano que permaneció en Gaza durante el bombardeo israelí de la operación “Plomo fundido”. “Vittorio Arrigoni no merecía ser tratado como moneda de cambio, él siempre creyó en la dignidad de cada persona en cualquier lugar del mundo, empezando por los palestinos. Únicamente podemos manifestar ante sus captores su eterna exhortación”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.