Alemania comienza a dudar sobre su participación en los planes de rescate de la zona euro. "El importe de la autorización es difícilmente previsible", titula Handelsblatt, citando un informe de expertos del Bundestag. El diario económico revela que este estudio, llevado a cabo por juristas del Parlamento alemán, advierte de los costes ocultos del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MES) que debe ser puesto en funcionamiento a partir de 2013.
Este fondo de 500.000 millones de euros será financiando por los Estados, que aportarían igualmente las garantías financieras en caso de problemas de pagos de algunos Estados miembros. A través de esta garantía, apuntan los expertos, "se pone en funcionamiento un proceso al final del cual la cantidad a pagar podría ser más elevada, sin que el Parlamento pueda ejercer una ejercer ninguna influencia decisiva”, lo que para Handelsblatt pondría en peligro la estabilidad monetaria, y Alemania estaría contraviniendo su propia Constitución. Para evitar ese riesgo, revela el diario, el Tribunal de Cuentas federal estima que el Parlamento debe fijar la naturaleza y el montante de la contribución alemana al MES.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.