“El FMI espera que la austeridad se haga sentir y prevé que la recesión y el desempleo batan récords en 2012”, titula Público, a la vista de las condiciones fijadas para el rescate por los expertos de la Comisión Europea y del FMI – que ya se hallan en Lisboa – junto con el Ejecutivo portugués. Según sus cifras, Portugal se enfrenta a una contracción económica del 1,5% en 2011 y del 0,5% en 2012, mientras que se teme que el desempleo alcance el 12,4% ese mismo año. Público recoge que la economía portuguesa registrará los peores resultados de la UE en 2012, al mismo tiempo que Grecia e Irlanda ya estarán en la senda de la recuperación. Según el diario lisboeta, la “mayor preocupación” de los expertos de la UE y del FMI será la reforma laboral, los contratos de arrendamiento y el recorte de gastos judiciales, señalando que es posible que a Portugal “el paquete de rescate le salga más barato que a Irlanda y Grecia”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.