“Alphen en duelo tras un baño de sangre”, titula De Volksrant. El 9 de abril, un hombre de 24 años disparó a la multitud congregada en un centro comercial de Alphen aan de Rijn, al sur de Ámsterdam, matando a 6 personas e hiriendo a otras 17 antes de suicidarse. El autor de los hechos, que era miembro de un club de tiro, tenía varias licencias para portar armas aunque no para la automática que utilizó. “¿Son lo suficientemente estrictos los reglamentos de los clubs de tiro y los de tenencia de armas en los Países Bajos?”, se pregunta Trouw. Aún se desconocen las causas que le llevaron a cometer este acto. Aunque el autor tenía “un historial psiquiátrico y tendencias claramente suicidas – apunta De Volkskrant – se deberá contemplar la posibilidad de que esto no justifique tal acto de crueldad”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.