El Peñón de Gibraltar recibe hoy al ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, en la primera visita de un miembro del gobierno español al territorio británico en los 300 años transcurridos desde su cesión en 1713 (a través del tratado de Utrecht), y que España viene reclamando desde entonces. El ministro "se encontrará, a modo de saludo, con banderas británicas y gibraltareñas colgadas en las ventanas como expresión de rechazo a la reivindicación española sobre la colonia", informa el diario madrileño El País. Pero el primer ministro de Gibraltar, Peter Caruana, no cree que se trate de un "gesto inamistoso", declara al diario. La visita, que se enmarca en el III Foro de Diálogo sobre Gibraltar, ha causado una importante polémica interior, y el Partido Popular (oposición, centro-derecha) ha manifestado su disconformidad con la misma, pues la presencia del ministro de Exteriores supondría considerar al Peñón como un "país soberano".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.