"La cruz gamada era muy pequeña, ni la había visto", así se defiende Radu Mazare en portada de Evenimentul Zilei. El alcalde de Constanza, la principal ciudad de la costa del mar Negro, ha sorprendido a Rumanía al exhibir un uniforme nazi en un desfile de moda.
"No es la primera vez que el socialdemócrata escandaliza en sus apariciones", ya que se ha presentado en otras ocasiones vestido de mafioso americano o de James Bond, recuerda EVZ. Pero esta vez, parece que Mazare ha sobrepasado los límites, puesto que el Centro por la Lucha Contra el Antisemitismo ha recurrido a la Fiscalía General, acusándolo de haber infringido la ley que prohíbe la exhibición de signos nazis y que prevé penas que pueden llegar hasta los 5 años de prisión. "No soy nazi, he querido vestirme de oficial de la Wehrmacht", asegura el interesado, que echa la culpa a la película "Valkiria", en la que Tom Cruise interpreta al conde Stauffenberg, el oficial autor de un atentado contra Hitler.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.