A comienzos del verano, Dinamarca ha decidido crear un mando ártico y un destacamento operativo en el Norte, según indica el periódico Politiken. Oficialmente, el fin es adaptarse a los cambios climáticos que conllevarán más navegación, más extracción de materias primas y por lo tanto, posiblemente más conflictos en la región ártica. Pero el rotativo estima que Dinamarca intenta reforzar su poder militar en la carrera por las materias primas, en especial por el petróleo.
Politiken recuerda que todos los países con costas bañadas por el océano Ártico (Dinamarca (por Groenlandia), Estados Unidos, Rusia, Noruega y Canadá) tienen pretensiones territoriales en la zona. Puesto que esta cuestión aún no se ha resuelto, cada uno comienza a "prepararse" militarmente. Pero el periódico estima que la cuestión deberá resolverla la ONU y que "con su larga tradición de respeto por el derecho público internacional y la importancia que otorga a la ONU, sin duda Dinamarca podría tomar la iniciativa en el asunto".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.