I Kathimerini, 30 marzo 2011
“La agencia de calificación Standard & Poor’s golpea de nuevo”, señala Kathimerini el día después de la degradación de dos puntos de la nota de la deuda por parte de la agencia de calificación estadounidense. El día anterior, la agencia Moody’s había bajado a su vez la nota de Grecia, “amenazando al Gobierno griego con otra disminución si no toma más medidas de austeridad, especialmente en materia de reducción del gasto público y de reactivación de las inversiones”. Concretamente, esto significa que “no queda excluido recurrir a un mecanismo europeo de rescate financiero, ni siquiera a una restructuración de la deuda”, explica el diario ateniense. Por su parte, el Gobierno griego reaccionó juzgando esta nota de “injustificada”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.