“Las acciones del Irish Life & Permanent Plc caen mientras el control estatal sobre la banca se acerca cada vez más”, titula The Irish Times. Antes de que se realizaran las pruebas de resistencia a varios bancos irlandeses el 31 de marzo, el valor de las acciones de los proveedores de servicios financieros cayó en picado un 45% después de que los informes señalasen que la nacionalización es inevitable. “De esta forma, el Estado tendrá participación en las seis instituciones financieras irlandesas, lo que pone en evidencia la nacionalización virtual del sistema bancario irlandés”, asegura el diario de Dublín, y añade que el rescate costaría entre 2 y 3 mil millones de euros. Según el blog irlandés de The Guardian, ya se han inyectado 46 mil millones de euros en los bancos irlandeses. La prueba de resistencia podría destapar otro agujero negro de entre 18 y 23 mil millones de euros. En términos demográficos, es como si Francia, con 60 millones de habitantes, en oposición a los 4,5 de Irlanda, necesitase casi un millón de billones de euros del dinero público para mantener a flote sus bancos.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.