“Más de 250.000 personas protestan contra los recortes mientras la policía se enfrenta a los alborotadores anarquistas” titula el semanario Observer, resumiendo así la oleada de ira popular contra las medidas de austeridad del Gobierno británico. Tan sólo unos días después de que el canciller Osborne anunciara otra ronda de recortes en los servicios públicos, la cantidad de manifestantes que se congregaron en Hyde Park, Londres, el sábado 26 fue "absolutamente enorme y demostró la ira de los trabajadores normales", según fuentes de los sindicatos. Sin embargo, “El buen ambiente general se estropeó por los ataques violentos y destructivos contra símbolos de riqueza, entre los que se incluyeron el Ritz, una serie de bancos y un concesionario de vehículos de lujo, así como la ocupación de la tienda de productos de alimentación de lujo Fortnum and Mason”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.