Diez años después de haber puesto en circulación el euro, la Unión Europea se dispone a crear una zona única de pago, también conocida como SEPA (Single European Payment Area). La directiva europea relativa a los servicios de pago, que acaba de ser adoptada por Francia y que los Estados miembro deben incorporar antes del 1 de noviembre, “incrementará la información de los consumidores en materia de plazos de transacción, de gastos y del tipo de cambio”, explica el periódico La Tribune.
El diario financiero francés aclara que la medida “aumentará la competencia en beneficio del consumidor al autorizar la creación de establecimientos de pago que funcionen a la par de los bancos”. Estos nuevos establecimientos, dirigidos con rigurosidad, suponen el final del monopolio bancario.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.