“Sí, puedo visitaros” titula un satisfecho Irish Independent después de que el presidente estadounidense, Barack Obama, afirmase que visitará Irlanda el mes de mayo del presente año. Enda Kenny se encontraba en la Casa Blanca el 17 de marzo para la tradicional invitación, con motivo del Día de San Patricio, a los primeros ministros irlandeses cuando el presidente estadounidense se pronunció al respecto. La visita, señala el diario dublinés, “proporcionará al nuevo Gobierno de Kenny un significativo empuje económico y turístico”, añadiendo que tendrá lugar “a las pocas semanas de una histórica visita de la reina Elizabeth”. El presidente Obama dijo: “Espero poder visitar no sólo los lugares más famosos, sino también Moneygall, de donde era mi ta-ta-ta-ta-tarabuelo”. Dadas las dificultades económicas por las que atraviesa Irlanda, la visita, según un columnista de Irish Independent, se recordará como “un momento histórico para la nación, ya que nos hace pensar que el país puede superar sus actuales penalidades”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.