A diferencia de lo que le ocurría a Pinocho en el cuento, el Partido Demócrata (PD) de Italia debería dejar de escuchar a su “Grillo”, escribe el periódico Il Sole 24 Ore. Beppe Grillo, un conocido cómico vetado en la televisión italiana en los ochenta por satirizar la afición a los sobornos del primer ministro Craxi, y cuya carrera ha resucitado recientemente gracias a un blog de tintes políticos que ha provocado un movimiento de protesta generalizado, ha intentado afiliarse al PD con el fin de presentarse al puesto de secretario general. El cómico ha sido rechazado dos veces, primero por motivos burocráticos y después por considerarle "hostil" hacia el PD. El veredicto ha producido una oleada de críticas en todas partes y la cuestión parece que va a causar estragos en el periodo previo a la celebración del congreso del partido.
"Una democracia no puede funcionar como es debido sin un gobierno autoritario y una oposición madura", resume Il Sole. "El PD nació con el sueño de convertirse en el partido liberal moderno que existe en los demás países, pero ahora se encuentra hipnotizado por la hegemonía de Berlusconi y no sabe cómo tratar con los radicales. Si no aprende ahora, no va a aparecer ningún Hada Azul (otro personaje de Pinocho) para convertirle en el partido que gobierne".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.