"Se acabó la pugna entre Cultura y Exteriores. Tras meses de lucha entre ambos (...) ayer se selló la paz entre los dos ministerios", informa el diario El País. Se cierra así una etapa de confrontación en torno a la dirección y gestión del "buque insignia" de la política cultural española en el exterior, el Instituto Cervantes. Y es que, según declaró el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, "es el reencuentro de lo que nunca fue un desencuentro". El ministro de Exteriores "se defendió con ahínco" ante las pretensiones del anterior ministro de Cultura, César Molina, para quitarle competencias. Ahora, a cada uno lo suyo; el Ministerio de Asuntos Exteriores se ocupará de la gestión de la red en el exterior y Cultura se encargará del "producto", es decir, los contenidos y actividades culturales. A través del nuevo Plan Nacional de Acción Cultural en el Exterior, se fijarán las prioridades y las actividades culturales de manera "consensuada y coordinada" y se creará la figura del gestor cultural para apoyar a las embajadas.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.