"Aquel que dice que en Rumanía ya no se construye se equivoca"; afirma Jurnalul National: según el diario, el país es "un paraíso para los monumentos absurdos, y si son además inútiles están de moda". El diario publica un "manual" sobre la utilización de fondos europeos para proyectos como "el centro de apoyo a una agricultura moribunda, el ordenador público que no funciona o la fuente sin agua". Por su parte, Ziua Veche afirma que, a finales de 2010, Rumanía había utilizado únicamente 239 millones de euros de los 19.000 concedidos al país a través de los fondos estructurales europeos para el período 2007-2013. Jurnalul National publica en portada la decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que ha condenado nuevamente a Rumanía por su gestión en la investigación sobre la represión militar de 1989. Bucarest tendrá que pagar 52.000 euros a dos litigantes cuyos familiares fueron asesinados durante la revolución. Otro ejemplo más de "la indolencia y la incompetencia de la justicia rumana", señala el diario.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.