"Ook dat nog", "¡otra cosa más!". La publicación, el 9 de julio, del programa de gobierno de la coalición que se prepara para dirigir Flandes, inquieta al diario Le Soir. Los cristiano-demócratas, los nacionalistas y los socialistas, que se han aliado tras las elecciones regionales del 7 de junio, han decidido conceder un complemento en las asignaciones familiares y un aumento de las primas escolares únicamente a los niños flamencos. "Traducción libre: el pequeño Jan empezará mejor en la vida que el pequeño Jean". "El comportamiento de los dirigentes flamencos no es solamente una humillación hacia los francófonos. Se trata también de una falta de respeto a los flamencos. Porque Flandes se permite estos gastos temerarios y vejatorios en un momento de gran dificultad presupuestaria. Por tanto, son las familias flamencas las que pagarán esta farsa comunitaria", lamenta Le Soir.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.