Tras dos informadores, un “preformista”, dos mediadores, un clarificador, un conciliador… y 261 días transcurridos desde las elecciones legislativas, más una serie de maniobras sucesorias por parte de todas las personalidades encargadas de formar Gobierno, el rey Alberto II ha decidido nombrar a un nuevo negociador. Esta vez es Wouter Beke quien asume el compromiso por “un período indeterminado”: el joven presidente del Partido Cristianodemócrata flamenco, nacido en 1974, tendrá que fraguar un acuerdo institucional entre los nueve partidos principales, tal como explica La Libre Belgique. Según el diario bruselense, los franceses esperan que se las ingenie para lograr una “hábil síntesis de las posiciones flamencas” que permita reanudar las negociaciones. Una “apuesta arriesgada”, a juzgar por el editorial del rotativo: La Libre Belgique considera que, “a poco que el joven Beke dirija esta aventura con seriedad, coraje e imaginación”, tiene todas las de ganar “en la corte de los mayores”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.