"Últimos llamamientos de los partidos cuando la nación se presenta a unas elecciones cruciales", titula el Irish Times, el día en que 3,2 millones de votantes irlandeses están llamados a las urnas. En medio de una amarga recriminación por el desastre económico de Irlanda y su posterior rescate por parte de la UE y el FMI, el partido dominante de Irlanda, Fianna Fáil, puede ver reducidos sus 73 de los 166 escaños que conforman el Dáil (o Cámara baja) a menos de 25. Reflejando el amplio descontento con los principales partidos políticos, se presentan 212 candidatos independientes en las 43 circunscripciones del país. El hombre con más probabilidades de convertirse en el próximo primer ministro, Enda Kenny, del partido de centroderecha Fine Gael, insta a los votantes a que "expresen su rabia contra la Administración actual". Irlanda, dijo, está padeciendo un "desengaño nacional", ya que no se ha recuperado del "engaño nacional" al que le ha llevado el Gobierno y esos a los que les había concedido ciertos poderes, los promotores inmobiliarios (los mismos que hicieron estallar la burbuja inmobiliaria) y los bancos".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.