Es una de las víctimas indirectas de los acontecimientos acaecidos en Túnez, Egipto y Libia. “La diplomacia francesa vapuleada por la revuelta árabe”, titula Le Monde. “La precipitación de los levantamientos populares en Oriente Medio, región donde Francia pensaba representar un papel especial, y las críticas lanzadas contra la política exterior francesa suscitan un doloroso examen de conciencia en el Quai d’Orsay”, afirma el diario, que publica un artículo de opinión firmado por un grupo de diplomáticos que denucian el “carácter amateur”, las “preocupaciones mediáticas a corto plazo” y la “falta de coherencia” de la política exterior de Nicolas Sarkozy. “La voz de Francia ha desaparecido en el mundo”, se lamenta el colectivo bautizado como “grupo Marly”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.