Es la "cita del año", anuncia Ta Nea ante la caricatura de Yorgos Papandreu y Angela Merkel disputándose una moneda de un euro. El martes 22 de febrero, el primer ministro griego se reunirá con la canciller alemana en Berlín para evaluar las posibilidades de una “solución definitiva al problema griego”, explica el diario de Atenas, que añade que esta cita se producirá dos días después de que el partido de Angela Merkel haya perdido las elecciones regionales en Hamburgo, las primeras de un año con muchas citas electorales en Alemania. Yorgos Papandreu intentará que Grecia no sea vea afectada por las exigencias presupuestarias y sociales del pacto sobre la competitividad propuesto por Alemania y Francia. Papandreu y Merkel deberán igualmente abordar la continuidad de la devolución del préstamo de 110.000 millones de euros que la UE y el FMI facilitaron a Grecia a una tasa preferente.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.