"Se obtendrá la doble nacionalidad solamente en caso de estancia de más de un año en el territorio del otro país, de enlace matrimonial o tras cinco años de estudios": éstas son, según informa SME, las propuestas del Gobierno eslovaco para llegar a un acuerdo con Hungría. Bratislava intenta así atenuar las tensiones engendradas por la ley húngara que otorga la nacionalidad a todas las minorías magiares que residen en el extranjero. Por su lado, Eslovaquia votó una ley que privaba de su nacionalidad eslovaca a los poseedores de un pasaporte húngaro. Con su titular: "Han ido a ver a los húngaros sin Most", el diario SME subraya que los ministros del Most-Híd, el partido de la minoría húngara de Eslovaquia, no han sido consultados. "No existe un tratado internacional que prohíba explícitamente la adquisición de una nacionalidad sin una estancia en el país en cuestión, la forma del otorgamiento de la nacionalidad formulada por la propuesta eslovaca se basa en los tratados existentes y en la ‘cortesía’ política", observa el periódico.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.