"Gran Bretaña en el punto de mira por vender armas a Bahréin”, titula The Independent. El Gobierno británico ha sido criticado por vender armamento a varios Gobiernos árabes que han tomado medidas enérgicas en las protestas a favor de la democracia durante las últimas semanas. El diario informa que el Gobierno dio el visto bueno el año pasado a la venta de material antidisturbios incluyendo “bombas lacrimógenas, cargas de demolición, bombas de humo y petardos”. La transacción se aprobó durante las elecciones de octubre del 2010 en Bahréin, las cuales se vieron enturbiadas por la campaña ofensiva contra los grupos de oposición chiíes. En los dos últimos días han muerto al menos cuatro personas y 231 han resultado heridas en las protestas para derrocar a la nada popular Administración de ese pequeño Estado del Golfo. El partido conservador actual tiene lazos muy antiguos con Bahréin, afirma el rotativo.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.