“Malo para nuestra imagen”, se lamenta De Standaard, citando al primer ministro provisional Yves Leterme, un día después de que Bélgica batiera el récord mundial por ser el país con más tiempo sin Gobierno. De acuerdo con el diario belga, “el mundo entero disfrutó de la forma tan surrealista de celebrar el récord mundial”: todas las cadenas del mundo emitieron imágenes de la “revolución de las patatas fritas”, manifestantes medio desnudos y grandes fiestas. “El clímax se alcanzó alrededor de la medianoche, cuando una delegación de Irak, anterior ostentadora del récord, entregó el trofeo no oficial al “comité organizador”, añade De Standaard. Bélgica lleva 250 días intentando formar Gobierno, pero por lo que se ve hay pocas señales de salir de ese punto muerto en un breve plazo.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.