“Nos recordáis la libertad”, titula el SME en primera plana: se trata del homenaje que rinde Angela Merkel a Eslovaquia, Polonia, la República Checa y Hungría. Invitada de honor de la cumbre celebrada en Bratislava con motivo del vigésimo aniversario del nacimiento del Grupo de Visegrado, la canciller alemana subrayó que los países del “V4” han conseguido derrotar a la dictadura y declarar la democracia, lo que podría convertirse en fuente de inspiración para otros países. El único resultado concreto de esta reunión ha sido el llamamiento al régimen bielorruso de Alexandre Lukashenko para que libere a todos los presos políticos, apunta el diario eslovaco, además de “invitar a todos los presentes al campeonato del mundo de hockey sobre hielo” que se celebrará a finales de abril en el país. Sin embargo, la primera ministra eslovaca, Iveta Radicova, había anunciado que la cumbre abordaría la crisis económica.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.