“El ‘yihadista’ que ayudó a los terroristas que cometieron el atentado del 7 de julio: en libertad tras sólo cinco años”, titula The Guardian tras la “silenciosa” puesta en libertad por parte de la prisión norteamericana de Mohammed Junaid Babar, un ‘yihadista’ estadounidense. Babar, creador del campo de entrenamiento terrorista en Pakistán, donde el principal responsable de los atentados suicidas de Londres en 2005 aprendió a fabricar explosivos, fue encarcelado en 2004 después de ser declarado culpable de cinco cargos de terrorismo por el tribunal de Nueva York. Su libertad, cinco años después frente a una condena inicial de 70 años, se debe a lo que un juez de Nueva York calificó de “cooperación excepcional”, que comenzó incluso antes de ser arrestado. El hecho suscita dudas sobre si Babar “era un confidente estadounidense cuando entrenaba al cabecilla de los atentados cometidos en el metro y el autobús el 7 de julio en Londres”, señala The Guardian. En una entrevista con el diario londinense, el abogado de Babar dijo que “el Gobierno estadounidense le había echado una mano. Utilizaron palabras como ‘extraordinario’ y ‘sin precedentes’. En otras palabras, la cooperación de Babar fue realmente espectacular”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.