"Un millón de mujeres grita: Berlusconi, vete ya", titula La Repubblica, al día siguiente de la manifestación "Se non ora, quando" ("Si no es ahora ¿cuándo?"). Esta iniciativa, organizada por colectivos a favor de la igualdad y por el "pueblo violeta" en más de 230 localidades, tenía como fin exigir respeto por la dignidad de las mujeres y la dimisión del jefe de Gobierno, inmerso en repetidos escándalos sexuales e imputado por prostitución de menores. Il Cavaliere, añade el diario, ha calificado la manifestación de "partidista". En las columnas del diario romano, la editorialista feminista Natalia Aspesi celebra la iniciativa, ya que en su opinión representa "el despertar repentino de las que parecían resignadas al silencio, a sufrir, a adaptarse […] el 'basta ya' de las mujeres se dirige a la mercantilización de las mujeres y a la degradación de todo un país".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.