"¿Acaso la política alemana es un teatro de marionetas?" Cicero ha investigado sobre "el sector más secreto de la república": la red de los "spindoctors"; los consejeros expertos en comunicación. La revista detalla cómo lo que en su cubierta denomina "las marionetas berlinesas", trabajan para los políticos y para las empresas con el fin de fabricarles "una buena imagen". Por ejemplo, el gigante Eon, encargó a la agencia PRGS preparar el terreno para obtener la prolongación de la actividad de las centrales nucleares alemanas, promoviendo la idea de que "las energías nuclear y renovable están vinculadas", para "satisfacer las necesidades emocionales de la población". El sector de los "spindoctors" atrae a numerosos veteranos de la política, explica Cicero, como es el caso de una diputada verde contratada por el lobby nuclear o una ex ministra de Salud que aboga por la causa de la industria farmacéutica. ¿Y la prensa? "mansa y domesticada", confirma un "spindoctor", quien asegura que la prensa consume con tal avidez temas prefabricados que las agencias tienen problemas para satisfacerla. "No me sorprende encontrar en los periódicos el bla, bla, bla de mis colegas comentando la cantidad de dinero que como redactor, he gastado con mis clientes la noche anterior en algún bar chic", declara.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.