“Lenihan retrasa el estímulo de 10.000 millones de euros a los bancos hasta después de las elecciones”, titula Irish Times. Con una ya asombrosa cuenta de rescate para los bancos zombis irlandeses de 50.000 millones de euros, el ministro de Economía irlandés saliente ha anunciado que se prevé otra inyección de capital líquido, pero únicamente para después de las elecciones generales del 25 de febrero. Al transmitir lo que será un cáliz envenenado para el gobierno entrante, Lenihan criticó el retraso de la caída del gobierno e insistió en que la UE, el FMI y el Banco Central Europeo (BCE) lo han aprobado. “Estoy siguiendo la práctica constitucional. Sería distinto si el gobierno no hubiera perdido la mayoría”, declaró. Los 10.000 millones de euros “procederán del fondo de reserva de las pensiones irlandés”, señala el diario de Dublín.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.