“El Gobierno acepta los colegios negros”, es decir, colegios en los que la mayoría de los alumnos proceden de la inmigración, titula Volkskrant. En una entrevista concedida al diario, la ministra de Educación, Marja van Bijsterveldt, explica que el Gobierno ya no da prioridad a la lucha contra la segregación escolar. En la actualidad, en determinadas ciudades, los padres deben escolarizar a sus hijos en su barrio, lo que favorece la heterogeneidad étnica en las escuelas. La ministra cristiano-demócrata afirma que el criterio principal debe ser la “calidad de la enseñanza. Que los alumnos sean blancos o negros no es lo más relevante”. Esta posición, apunta Volkskrant, constituye un “cambio significativo” en la política multicultural neerlandesa.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.