El nuevo gobierno flamenco va a invertir 515 millones de euros en la creación de su propia compañía energética, VI. Energie. Así lo han anunciado el pasado 5 de julio los negociadores socialistas, cristianodemócratas y nacionalistas, que se han comprometido en un primer acuerdo para formar un ejecutivo salido de las elecciones regionales del 7 de junio. Biomasa, energía eólica, incineración. "El gobierno va a agrupar todas las acciones que posee en compañías de energía (verde)", explica el diario De Standaard. Una inversión complementaria de alrededor de 200 millones de euros permitirá al ejecutivo regional "procurarse una parte del capital de las sociedades Aspiravi (energía eólica), y Enfibity (energía solar). Según uno de los negociadores, "este ambicioso proyecto permitirá equilibrar el oligopolio actual de Electrabel y SPE". Para mostrar su compromiso ecológico, el gobierno también prevé adoptar una política de ahorro energético para todo su parque inmobiliario (administración, colegios, asilos, etc.).
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.