"Berlín exige más disciplina fiscal para ampliar el fondo de rescate", titula El País un día después de la reunión del Eurogrupo y el Ecofín, el consejo de ministros de Finanzas de la UE. El ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, pide que se tome una decisión en este sentido en el Consejo Europeo de marzo, para dar "un nuevo impulso al endurecimiento de las sanciones a los infractores fiscales", señala El País. El diario madrileño subraya que Berlín se muestra "muy celoso de mantener el control de los tiempos en todas las decisiones de la UE". Así, cada vez que José Manuel Durao Barroso, el presidente de la Comisión Europea, o Jean-Claude Trichet, el presidente del BCE, "adoptan una iniciativa, que antes no ha sido bendecida por Berlín o París, reciben una censura más o menos velada".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.