“Medio escudo para Berlusconi”, titula La Repubblica al día siguiente del rechazo parcial por parte del Tribunal Constitucional de la ley sobre el “impedimento legítimo” tan deseada por el presidente del Consejo para ponerse a salvo de los procesos por corrupción en los que está implicado. El diario explica que según el Tribunal, el jefe del Gobierno, que ha calificado a sus miembros de “izquierdistas”, no podrá “autocertificar” su imposibilidad para tomar parte en las audiencias en los juzgados, sino que será el juez quien deba determinar sus impedimentos. La decisión del Tribunal no debería modificar el resultado de los procesos en curso, todos muy cerca de la prescripción, añade por su parte La Stampa, “ni modificar el clima de incertidumbre que bloquea desde hace meses el Gobierno y el Parlamento”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.