The Economist, 14 enero 2011
Según expone The Economist, se repite la situación de 2010. Señala que los intereses de los bonos están aumentando en la mayor parte del continente, en especial en Portugal, donde el tipo de interés de las obligaciones a diez años ha subido hasta el 6,7 por ciento. “La estrategia de rescate de Europa, ideada para calmar los mercados financieros y actuar como cortafuegos entre la periferia y el centro de la eurozona, está fracasando”, afirma el semanario económico. La solución sería un plan B: la reestructuración de la deuda soberana. De lo contrario, expone, sólo se producirán más problemas y añade que la habilidad del FMI deberá ir acompañada de valentía política por parte de la UE.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.