"Bob Diamond: Sin excusas. Sin reparos. Sin vergüenza”. El diario The Independent se muestra indignado ante la actitud del banquero. El 11 de enero, ante los diputados británicos que le preguntaban sobre los 7.000 millones de libras (8.400 millones de euros) en primas que se van a distribuir en la City durante este año, el consejero delegado del Barclays afirmó que “ya han pasado los tiempos en los que los banqueros tenían que mostrar algún tipo de remordimiento por los errores que han cometido y que han llevado al Reino Unido a la peor de las recesiones”.
En su editorial, el periódico londinense pregunta cómo es posible que Diamond, que seguramente se embolsará alrededor de 8,5 millones de libras (9,6 millones de euros), se atreva a justificar estas primas teniendo en cuenta el patronímico con aires tan opulentos que lo adornan, y le sugiere que se lo cambie por Bob Lentejuelas, que “son baratas y dan cierto brillo, lo que le hace falta a mucha gente en tiempos de austeridad”.
Mientras tanto, en el continente, los bancos alemanes preparan una ofensiva contra el endurecimiento del impuesto bancario que acaba de introducirse este año. Porque, según el Financial Times Deutschland, “Berlín quiere chuparle un poco más la sangre a los bancos”. El impuesto se destinará a un fondo de ayuda para las instituciones en dificultades, evitando que los contribuyentes tengan que realizar mayores esfuerzos. Actualmente el impuesto está limitado al 15% del total de las ganancias anuales, pero el Gobierno considera que “los bancos pueden pagar un poco más” y quiere eliminar este tope máximo. El FTD señala que “el sector está furioso” y reprocha al gobierno que “con propuestas como el impuesto a la banca, la limitación de las primas o el impuesto sobre las transacciones financieras, parece que estén animando a los bancos a desarrollar nuevas estratagemas contables”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.