“Una decisión para Europa tomada en la mesa de la cocina”, titula Volkskrant. Fentener van Vlissingen, miembro de una de las familias más ricas de los Países Bajos, dueña del 48,5% del fabricante de cables, ha decidido vender Draka a la empresa italiana Prysmian, en detrimento de la china Xinmao. Sin embargo, es una decisión estratégica para Europa, ya que Draka es uno de los líderes mundiales de un sector de la alta tecnología esencial para telecomunicaciones, defensa o aeronáutica, y que cubre los cables de fibra óptica. La oferta de compra de Xinmao, superior a la de Prysmian, había suscitado el temor de los europeos por ver a los chinos adquirir experiencia tecnológica y patentes. Ahora, la Comisión Europea debe decidir si esta nueva compra respeta las reglas europeas sobre la competencia.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.