El diario francés Libération presenta “las redes francesas de Gbagbo”. El rotativo nombra a las siete “familias” que protegen al que se proclama presidente marfileño, a pesar de la victoria de Alassane Ouattara reconocida por la comunidad internacional: socialistas históricos, soberanistas, guardaespaldas (especialistas en seguridad), comunicadores , hombres de negocios, miembros de lobbies y abogados. “Sabemos que la misma idea de ‘Françafrique’ ha sido inventada en Costa de Marfil por Félix Houphouët-Boigny, hace casi 60 años. Hoy en día, la paradoja de Laurent Gbabgo es conservar sus muy sospechosos vínculos con un grupito de franceses solícitos en torno a su reducto presidencial apostando fuerte por la carta del nacionalismo más exacerbado y peligroso”, denuncia Libération. “Esta servil corte alimenta en Gbabgo la ilusión de que puede mantenerse en el poder, sea cual sea el precio que deban pagar el país y sus habitantes”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.