"Islam e integración: la constatación del fracaso franco-alemán", titula Le Monde, que publica un sondeo del Instituto Francés de Opinión Pública (IFOP) realizado en los dos países. "Mientras el 42% de los franceses y el 40 % de los alemanes consideran la presencia de la comunidad musulmana como ‘una amenaza’ para la identidad de sus países, el 68 % y 75% estima que los musulmanes no ‘se integran bien en la sociedad’". "A pesar de las diferencias en la historia colonial y los modos de integración, resulta sorprendente que esta constatación, dura y mayoritaria, sea la misma en ambos países", destaca un investigador del IFOP. De hecho, Le Monde añade que "el establecimiento duradero del islam en los países europeos y el incremento de su visibilidad claramente van acompañados de la crispación de las opiniones públicas, aunque existen divisiones entre los jóvenes y las personas de más edad y entre los electores de derecha y de izquierda", constata Le Monde.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.