Recién elegida en el Parlamento Europeo, Andrea Češková irrita a la prensa checa. Durante la campaña, la eurodiputada del Partido Democrático Cívico (ODS) "escondió" a los electores que estaba en avanzado estado de gestación. "Europa, con Andrea (embarazada)", titula Lidové Noviny, alusión irónica a su eslogan de campaña. Las reacciones son ambigüas. "No lo sabíamos, pero asumirá su papel de madre al tiempo que su mandato de eurodiputada", aseguran algunos miembros del ODS. El vice-presidente del partido,David Vodrážka, explica que "interpretado positivamente, podría haber sido considerado como una utilización abusiva del embarazo con fines políticos". "Estar embarazada no es un un crímen, pero es díficil pensar que su mandato será otra cosa que un lucrativo permiso de embarazo", opina el diario de Praga.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.