“Desaparecidos en Europa”. Con este chocante título, Tageszeitung publica las fotos de cinco oponentes de Alexander Lukashenko en las elecciones presidenciales bielorrusas, así como la de un abogado defensor de los derechos humanos y la de una periodista, todos ellos detenidos o secuestrados por los servicios secretos, el 19 de diciembre, durante o tras las manifestaciones contra el resultado del escrutinio. Esta represión de la oposición bielorrusa, que recuerda a la de finales de los años 90, pone de manifiesto que la apertura del país era meramente temporal, considera el diario berlinés. “La UE debe aceptar que se le pregunte cómo piensa negociar con su vecino autócrata”, apunta TAZ, que sólo ve una salida: favorecer a la sociedad civil, en primer lugar, concediendo visados con más facilidad.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.