El Tribunal de Justicia Europeo ha tomado una decisión, informa NRC Handelsblad: “Los Países Bajos pueden emitir ‘wietpas’”, el pasaporte para consumir cannabis destinado a impedir a los extranjeros el acceso a los coffee shops. El gobierno ha decidido crear este pasaporte reservado a la población local y obligatorio para entrar a los coffee shops. Algunos municipios temen que este sistema favorezca el tráfico ilegal de drogas. Ahora bien, según el Tribunal “el cannabis es un estupefaciente y, por este motivo, no entra dentro de la libre circulación de mercancías”. También estima que “los gobiernos deberían estar en condiciones de mantener el orden y de favorecer la salud pública”. Del mismo modo, ha subrayado que el nuevo sistema no será fácil de gestionar. Por ejemplo, solo la ciudad de Maastricht atrae a 3,9 millones de turistas, de los cuales el 70% son extranjeros.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.