“El aborto se convierte en un asunto electivo por decisión judicial”, titula The Irish Times tras la resolución del Tribunal Europeo de Derechos Humano el pasado 16 de diciembre según la cual el Estado irlandés no habría desarrollado el derecho existente a un aborto legal. De acuerdo con la constitución irlandesa, el feto no nacido tiene el mismo derecho a la vida que la madre, y el aborto sólo es un recurso viable cuando está en peligro la vida de ésta. El periódico dublinés observa que según el tribunal “el Estado violó los derechos de una mujer afecta de cáncer que no pudo demostrar su derecho a un aborto legal aquí”. La cuestión del aborto, de gran carga emocional para una sociedad predominantemente católica, “acosa de nuevo a los partidos políticos poco antes del inicio de la campaña para las elecciones generales de 2011”, comenta el titular del Irish Times, que critica la “cobardía política” de los sucesivos gobiernos que no se han atrevido a proponer una legislación clara sobre la materia.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.