“Sócrates llevará las propuestas del FMI a Bruselas”, titula Diário de Notícias el día en el que un equipo de expertos procedente de Washington aterriza en la capital portuguesa por segunda vez en mes y medio. Fuentes del FMI han confirmado que los expertos se han desplazado hasta tierras lusas para debatir “reformas estructurales”, aunque la visita también coincide con la revisión anual de los Estados miembros de la UE. Más avanzada la jornada de hoy, el Gobierno presentará una serie de medidas “para respaldar a las empresas y lograr un mercado laboral más flexible”. El diario lisboeta apunta que “la mayoría de estas medidas coincide con las propuestas planteadas por los expertos del Fondo Monetario Internacional (FMI)” e incluirán una revisión de la legislación laboral y las prestaciones por desempleo. Este plan, inspirado en el FMI, ha de ser la “carta ganadora” del Gobierno luso de cara a la reunión del Consejo Europeo que tendrá lugar el 16 y 17 de diciembre en Bruselas, aunque una fuente del diario afirma que “el Ejecutivo está tratando de reducir gastos con la esperanza de evitar la intervención del FMI en Portugal”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.